Bueno, en un principio me dediqué a la docencia únicamente porqué pensaba que era una buena forma de mantener mis conocimientos en Matemáticas actualizados, y mi mente ocupada en la resolución de problemas algo así como unas sesiones de gimnasia cerebral, quiero decir, ejercitándome en pensar cómo transmitirle a los alumnos mis formas de estructura de soluciones. Debo decir que no lo he logrado plenamente, pero que sigo en la lucha.
Siempre que llego al salón saludo a mis alumnos con una sonrisa e inicio la sesión con un rápido repaso de lo tratado la última clase. Intento tratar los temas aplicando mis secuencias didácticas, lo cual no ha sido fácil pues continuamente tengo que rectificar el camino. Se habrán dado cuenta ya de que soy profesor de Matemáticas y pienso que para su aprendizaje de requiere tiempo y dedicación, además de hallarle sentido y gusto por aprenderlas; manejo mucho la estrategia basada en la resolución de problemas y trato al máximo de enseñar a pensar a mis alumnos y alumnas ( a lo cual se resisten), de que utilicen todos sus conocimientos prévios y habilidades (¿heurísticas?) en el proceso de solución.Una parte importante es la evaluación, yo siempre utilizo la evaluación continua y en el aspecto de los exámenes les doy poco peso específico en la evaluación sumativa; más bien estoy atento a que aprenden, cómo aprenden y que tanto aplican de lo que aprenden. Muchas gracias por su atención.
viernes, 9 de enero de 2009
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